EJERCICIOS DE PILATES APLICADOS AL EMBARAZO

31.01.2019

El Método Pilates para el embarazo parte de ejercicios y movimientos originales del Método, modificándolos en lo necesario para adaptarlos a cada etapa del embarazo. 

Los ejercicios más cómodos y mejor tolerados durante el embarazo son aquellos de bajo impacto y en los que el cuerpo no debe soportar un peso adicional; es por eso que los ejercicios de la Técnica Pilates son ideales para realizarlos durante el embarazo, aumentando su frecuencia e intensidad durante el posparto. Además trabajaremos con ellos por su capacidad de estabilizar los diferentes segmentos corporales. 

En Pilates buscamos ayudar a mantener una buena postura de la futura madre, prevenir aquellas posibles patologías que suceden durante el embarazo, actuar en los cambios posturales, aumentar el entrenamiento de los músculos, así como el entrenamiento físico para preparar al parto. 

En cuanto al equilibrio, según Jang et al. (2007) las embarazadas percibieron que su equilibrio empeoraba durante el embarazo y mejoraba sustancialmente seis semanas después del parto. La pérdida de equilibrio y la sensación de pérdida de equilibrio durante el embarazo estaban fuertemente relacionadas con el aumento del balanceo del cuerpo en el eje anteroposterior a lo largo del embarazo. 

Vamos a mostrar ejercicios indicados para el trabajo del equilibrio del eje anteroposterior. 

Side Kick: ejercicio para el control de la báscula pélvica en posición de tumbado lateral.

En posición de lateral, nos situamos manteniendo el ángulo del talle inferior (que no toquen las últimas costillas el suelo) Tumbada con las piernas en triple flexión de miembro inferior. Elevamos la pierna superior ligeramente para mantener la alineación con la coxofemoral. En espiración haremos una extensión de la cadera, llevando la pierna hacia atrás sin que la pelvis bascule hacia anteversión. En inspiración llevaremos la cadera a flexión sin que la pelvis bascule hacia retroversión.

Transferencia de rodillas: en posición de sentado sobre las rodillas, manteniendo la columna lo mas alargada posible, evitando la retro o anteversión de la pelvis. Los brazos pueden estar extendidos para equilibrar el centro de gravedad del cuerpo. En espiración pasamos a la posición de rodillas, elevando la pelvis, llevando la pelvis en dirección a la retroversión, pero manteniendo la neutralidad de la misma (pubis debe de coincidir con las espinas iliacas anterosuperiores en el mismo plano frontal)

Deslizamiento de pierna: en posición de cuadrupedia, con apoyo en manos o en antebrazos según permita el tunel carpiano. En espiración pedimos a la paciente que deslice la pierna, manteniendo siempre el contacto del pie con el suelo, llevando la cadera hacia la extensión. Debe de realizar el movimiento sin que la pelvis se vaya hacia anteversión. En inspiración vuelve a posición inicial evitando la retroversión pélvica. Podemos incrementar la dificultad realizando el ejercicio sin apoyo del pie en el suelo. Y luego realizando la elevación de la pierna.

Extensiones de cadera: en posición de bipedestación, apoyamos las manos contra la pared. Pedimos a la paciente que en espiración deslice la pierna, manteniendo siempre el contacto del pie con el suelo, llevando la cadera hacia la extensión. Debe de realizar el movimiento sin que la pelvis se vaya hacia anteversión. En inspiración vuelve a posición inicial evitando la retroversión pélvica. Podemos incrementar la dificultad realizando el ejercicio sin apoyo del pie en el suelo. Y luego realizando la elevación de la pierna.