Pilates en las cesáreas

11.02.2019

Una cesárea es una intervención quirúrgica en toda regla y corta planos musculares y aponeuróticos para poder llegar al útero. Pueden producirse adherencias y llegar a afectar el suelo pélvico, puesto que la fascia transversalis se continua con la fascia pélvica parietal... Una retracción de la primera produce tensión en la siguiente y a su vez un mal funcionamiento de los músculos que recubren.

Los síntomas suelen ser dolor en las relaciones sexuales, pequeñas grietas en la mucosa vaginal con el rozamiento, sensación de "tirantez" vaginal y hasta anorectal, urgencia miccional, dificultad del vaciado vesical etc... Sin citar otros posibles efectos secundarios.

¿CÓMO ES UNA CESÁREA?

Normalmente se efectúa un corte por encima de los huesos del pubis, en dirección horizontal y suavemente curvado hacia arriba. Además de por la escasa visibilidad de la futura cicatriz, se suele realizar así porque al seguir las líneas naturales de tensión de la piel, pero principalmente porque proporciona un mejor cierre de la pared abdominal y del útero, menor riesgo de rotura uterina en un embarazo posterior y menor dolor postoperatorio.

Para llegar a la profundidad del útero y sacar al bebé es preciso atravesar hasta cinco capas de tejido:

  • La piel. (corte horizontal)
  • La capa de grasa subcutánea.(corte horizontal)
  • La aponeurosis que recubre la musculatura abdominal. Los músculos abdominales normalmente no se cortan, sino que se abre un hueco entre ellos y se apartan a los lados. (corte vertical)
  • El peritoneo (membrana que envuelve la pared del abdomen por dentro) hasta llegar al útero, donde se separa la capa que lo recubre y lo une a la vejiga. (corte horizontal)
  • La parte baja del útero y la bolsa amniótica, para permitir que salga el líquido amniótico, y por último el bebé y la placenta. (corte horizontal)

 

Hoy vamos a ver ejercicios interesantes para la primera fase postparto. Cuando todavía estamos encamadas, con el sondaje aún puesto y por tanto no podemos levantarnos de la camilla. Esta fase dura 24 horas, tras las cuales, se retirará la sonda y se recomendará que te sientes y comiences a andar. 

Es interesante que conozcas que durante el embarazo se ha realizado un desplazamiento de los órganos internos debido al crecimiento del útero y que tras el parto estos deben de volver a su posición habitual.

Esto no se realiza de forma espontánea, por lo que es muy viable que cuando te pongas de pie sientas una reacción parasimpática de sudoración, mareos, palidez...

Por ello es interesante realizar ejercicios mientas que estás en la fase de encamamiento.


Báscula de la pelvis: realiza movimientos de flexión y extensión de pelvis, esto ayudará al movimiento de los órganos internos. Recuerda que la cicatriz está fresca, por lo que generará tensión sobre la misma, debiendo evitar grandes rangos de movimiento. 

Elevaciones de la pierna: realizar ejercicios de elevaciones de pierna flexionada o estirada, permite no solamente la flexibilización de la cicatriz, ademas con la contracción concéntrica del psoas ilíaco permite la reorganización visceral.

Inclinaciones de la pelvis: ademas de diferentes movimientos como la lemniscata o movimiento en ocho, rotaciones de cintura... estos movimientos producen mayor tensión sobre la cicatriz por lo que deben de realizarse con mayor precaución.

Elevaciones de la pelvis: o puentes. Serán ejercicios muy interesantes para el movimiento visceral. 

Gato: en posición sedente, agarrándose con las manos al cabecero inferior de la camilla, realizar ejercicios de flexión y extensión de columna acompañándose con la respiración. realizar además inclinaciones laterales de la columna, y rotaciones de pequeño rango.

Los mejores ejercicios una vez que hemos realizado la bipedestación será caminar y sentadillas con agarre a alguna superficie. Recuerda que es normal que sigas notando tensión en la cicatriz y que te costará mantener la posición neutra de la pelvis, que se conseguirá a los 2-3 días mas tarde.